Un año de docencia en la UOC

Nuevo logo UOCHoy 20 de septiembre da comienzo el nuevo curso universitario en la UOC. Por eso, me gustaría aprovechar el momento para hacer balance de mi experiencia hasta ahora.

 

Un poco de contexto

En el año 2004 decidí volver a matricularme en unos estudios superiores y me decanté por la UOC. En aquél entonces era la primera universidad online del mundo. Su método de trabajo, me permitía escoger entre examen final de semestre, o evaluación continua online mediante PECs  más pruebas de validación presenciales (PVs). Esta última opción fue clave para poder combinar trabajo y estudios.

Tras los estudios de Empresariales, quería seguir y decidí licenciarme en ADE. La experiencia durante esos años fue totalmente positiva, no sólo a nivel académico, sino también personal y comunicativo. Nunca sentí que estuviera sola, al revés. De esta forma amplié mis canales de comunicación y pude conocer a magníficas personas, algunas de ellas convertidas ahora en grandes amigos.

Tras terminar quería aportar parte de mi experiencia y conocimientos a la comunidad. Así que participar como Alumni en diferentes actividades de la sede territorial de Sevilla fue para mi el siguiente paso lógico.

Sin embargo, y dada mi experiencia profesional como formadora, sentía que podía y debía  “pasar al otro lado”. En varias ocasiones me postulé a distintas candidaturas, hasta que conseguí mi objetivo a finales de 2015.

Y por fin llegué a la UOC

Tras superar dos seminarios de actualización para conocer a fondo la metodología y el funcionamiento general del campus llegó el momento de la verdad.

Trabajando en equipo en la UOCEn septiembre de 2016 me incorporé como profesora consultora de la asignatura Iniciación a las competencias TIC. No sólo me encargaron una de las aulas, sino que también me integré en el grupo de trabajo de todos los docentes.

El equipo, capitaneado por Teresa Romeu trabaja como un único ente con la finalidad de mejorar la calidad semestre tras semestre.

Además, Teresa también me propuso presentar las jornadas de acogida para nuevos estudiantes. Participando en localizaciones tan dispares como Madrid, Palma de Mallorca, Santiago de Compostela o Valencia. Así que sólo puedo darle las gracias, en particular ahora que he podido disfrutar en mi sede, Sevilla, lo que me ha hecho especial ilusión.

Un año, dos semestres

Hoy tengo la fortuna de comenzar mi tercer semestre como profesora colaboradora, por lo que me parecía un buen momento para repasar mi experiencia.

Mi asignatura, Iniciación a las competencias TIC se centra en demostrar cómo las tecnologías nos pueden ayudar en el día a día. En particular, intentamos darle un enfoque práctico y encarado al mundo laboral. Por eso, no sólo nos centramos en cómo buscar información práctica, crear una web, compartir información… También damos mucha importancia al trabajo grupal; una competencia cada día más demandada en las organizaciones.

Sensaciones

Reconozco que, al principio, pensaba que dado el mundo tecnológico en el que nos movemos, sería una materia fácil para la clase. Sin embargo, he descubierto que no me puedo confiar. Por defecto, asumí un conocimiento que no se corresponde con la realidad, incluso en generaciones jóvenes. Ahora reconozco que el uso diario de ordenadores o móviles no implica competencia real.

Por eso, me gusta ver que al principio pueden ser reticentes, pero luego descubren la utilidad y la importancia de los puntos que tratamos. Pasan de frustración, a reto y satisfacción.

Trabajando en equipo en la UOCMis alumnos y alumnas reconocen que la materia nos es difícil pero tiene mucho trabajo. Algo que les reconozco por completo y que además es recíproco.

El equipo docente tenemos una presencia continua, marcando la senda adecuada para alcanzar la meta. Pero también evaluamos tanto el trabajo individual como el grupal.

Afortunadamente, en uno de los puntos, los grupos tienen que evaluar el trabajo de otros. Con esta actividad, muchas personas se dan también cuenta de la complejidad de nuestra labor. Y debo decir, que a veces son más críticos y quisquillosos que nosotros.

Además, tras cada semestre nuestro propio equipo interno de trabajo se reúne. Ponemos en común aspectos positivos y puntos que podríamos mejorar, así como actualizaciones para mantener la materia al día. Siempre con un objetivo común: seguir avanzando.

¿Y ahora?

Ahora, toca disfrutar con la ilusión de un nuevo grupo, de sus expectativas, dudas e inquietudes. Y ver cómo evolucionan para mejorar sus aptitudes y actitudes hasta completar el ciclo allá por enero.

¿Me acompañas?

 

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